Cuando me hablaban de Venezuela dias antes de entrar en este pais,la maquina de los recuerdos me hubicaba en los años 1975 a l985 cuando mi papá nos llevaba de vacaciones era toda una aventura en ese tiempo, primero por pasar por el picacho y almorzar en un paradero que su especialidad era o es la trucha después la pasada a Pamplona con su envidiable frío y llegar a Cúcuta, ya se sentía el olor a poderío con sus grandes autos se abrían paso con sonoros pitos, dejando esa estela de colores de las famosas marcas americanas.
Escuchaba a los mayores hablar maravillas de ese país y a las señoras decir con orgullo de madre "mi hijo trabaja allá", todo esto me despertaba la admiración, la curiosidad y hasta envidia de saber que veían la televisión a colores, que gran país que futuro tan avanzado les esperaba.
Cuando llegué al aeropuerto de Caracas y comence a mirar a mi alrededor, me ubique en un terminal de buses o algo parecido, todo menos en un aeropuerto Internacional, tener la suerte de tomar un taxi en una odisea, se tiene que correr con suerte de culebrero, no hay tarifa establecida mucho menos fila de taxis, bueno algo asi como estar en una de las ciudades de la Guajira esto lo digo sin ofender a este bello departamento pero si acordandome de Maicao.
Cuando llegas al hotel, lo primero de lo que te habla cualquiera que esta en la puerta es de la seguridad, de esta esquina para allá no se puede mover te advierte no se le ocurra salir de noche lo único medio seguro es Cachao de resto no podemos garantizarle que lo va a pasar bien, con mi espiritú aventurero y echándome como tres veces la bendición, logré caminar por un malecon lleno de pequeños centros comerciales, veía gente desesperada mujeres pidiendo limosna en las esquinas tanto jovenes o viejas como viejos y niños, la gente no estaba contenta por todos los lados sólo se escuchaba el descontento general la ciudad en si estaba oscura como si una de las capas de ozono se hubiera apoderado de este del malestar general, el 80% de venezolanos caminan arrastrando la tristesa que llevan dentro.
Tomé un taxi pues por experiencia se que son ellos los conocedores del bien y del mal, comenzó a contarme que había sectores donde no se atrevía a trabajar por que en los semáforos aparecían comandos armados hacer reten y a llevarsen lo que encuentren. Comandos le pregunté pero como así y me dijo aqui todos estan armados el gobierno armo la gente y hasta ahora no a podido recuperar ni una sola pistola, quede pasmado no me movía pense muchas cosas hasta que el saltar del auto me trajo de nuevo a la realidad, pero estas calles estan echas una nada dije, asi es por todo lado me contesto el taxista, que paso con la Venezuela que me acordaba que esta pasando en este país tan rico tanto en petróleo como en su naturaleza, donde esta todo es dinero con la cifras de exportación que veo en los periódicos, Venezuela tiene buenas entradas de dólares, pero nadie sabe que camino cogen ni nadie se atreve a preguntar por que de inmediato es enemigo del gobierno.
Es triste ser testigo mudo del deterioro de un pais lleno de gente amable por que el venezolano comun es simpatico cordial y abierto, ellos mismos saben que se necesita un cambio volver de nuevo a la Venezuela pujante orgullosa y hay con que hacerla de nuevo hay que comenzar a querer al pais y creer en el mañana.
Venezuela tu eres grande.
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¿Qué es exactamente el desapego ?